martes, 16 de octubre de 2007

¿es lo mismo la tolerancia que conformismo?


Se puede ser tolerante y no por ello compartir todas las ideas, porque entonces tendríamos que compartir el culto que muchas personas rinden a la intolerancia.

Dicen algunos psiquiatras que los intolerantes sufren de algún desequilibrio mental. Para que se entienda mejor, se puede asimilar la diversidad de ideologías, pero nunca se debe confundir con aceptarlas, practicarlas y/o manipularlas.

El conformismo tiene connotaciones de la adaptación e incluso de la comodidad llegando a degradar en muchos casos al individuo que lo practica ignorando sus resultados que lo llevarán a la postración moral.

El conformismo es el alimento principal de la mediocridad que se esconde detrás de la facilidad, del interés personal, de la falta de iniciativa, del miedo al riesgo.

El conformismo es apatía. Es la precariedad de la insignificancia. Es el truco del más facilón. Y además existen muchos intereses creados en fomentar el conformismo. Un ejemplo de ello es cuando al inconformista la sociedad no le admite como tal y le acusa de revolucionario, de iluso y de pretensioso entre otros calificativos, enmascarando con dichos calificativos una hipocresía hiriente con el objetivo de que sus intereses no se vean desmoronados por el progreso.

La tolerancia se debe exhibir en un marco rodeado de respeto, sin agresión, pues muchas personas que dicen ser tolerantes suelen aplicar la frase: "no estoy de acuerdo contigo, pero te acepto por respeto a las diferencias". La tolerancia debe abrazar al humanismo, como una corriente filosófica, educativa y filológica.

El que dice ser tolerante generalmente se siente un virtuoso, y no se da cuenta que su tolerancia rara vez es natural, sino fácilmente condescendiente, es decir, se acomoda al otro. Hay quién presume ante una situación difícil, de ser tolerante, pero lo que no sabe es que siente total indiferencia hacia esa situación.

La tolerancia es la capacidad de respeto hacia las personas de diferentes valores morales y hacia las normativas establecidas por la sociedad. Quiere decir que toda persona que se atreve a decir que es tolerante, debería primero hacerse un auto exámen para determinar ante qué situaciones lo es. Porque la tolerancia total es imposible poseerla, ya que es muy dificil aceptar algo con lo que no se está de acuerdo.

Realmente el tolerante se adhiere a sus propias convicciones aceptando que los demás se adhieran a las suyas, sin imponer sus opiniones. Entender esto haría una más fácil y homogénea convivencia entre todos.