miércoles, 3 de octubre de 2007

Reflexión necesaria

Encuentro para la prevención del suicidio
Una cultura por la vida

por Héctor Valle

Ha tenido lugar en Montevideo, el Primer Encuentro Internacional para la Prevención del Suicidio, entre los días 27 y 29 de mayo pasados.

El evento, organizado por la Unión Nacional de Prevención del Suicidio, fue declarado de interés nacional y contó con la presencia de destacados panelistas y un nutrido número de profesionales no sólo de todo el país sino de diversos países del continente americano.

El acto de apertura contó entre otras, con la intervención no solo del Doctor Paulo Alterwain, del Uruguay y Presidente del Comité Organizador, sino también del Profesor Jean Pierre Soubrier, Presidente del Comité Científico, quien disertó en tal inauguración sobre “La cultura por la vida: reflexiones acerca de la situación actual del suicidio y de su prevención – la relación con la cultura”.

Estuvieron presentes tres Secretarios de Estado, a saber: el Ministro de Educación y Cultura, Profesor Leonardo Guzmán, el de Salud Pública, Doctor Conrado Bonilla y el titular de la Cartera de Interior, Doctor Daniel Borrelli.

El marco fue a todas luces dinamizador por la presencia de más de trescientos profesionales y estudiosos del tema, bien por su locación: el Radisson Victoria Plaza Hotel.

A las palabras iniciales del Profesor Soubrier, tan cálidas como testimoniales por su vasta experiencia en el tema bien como en foros internacionales, luego su conocimiento estadístico de, por lo menos, todo el continente americano, sea en lo oficial como en lo oficioso, esto es, la elaboración en algunas regiones como el Norte mismo, donde se excluyen grupos o etnias, del perfil del suicida, bien como por su cálida latinidad, algo que mereció el apoyo entusiasta de todos quienes estábamos en el recinto.

A su tiempo, Doctor Guzmán habló, como catedrático de la Filosofía del Derecho que es, y desde su condición de Ministro de Educación y Cultura, con una soltura y solvencia propias de quien abrevó en el hoy desaparecido Uruguay de hace ya unas cuantas décadas en momentos que la educación y la enseñanza tenían a su frente a distinguidísimos profesores y en el país un joven podía estudiar, sin verse obligado a mirar los centros de estudios sea desde la calle sea desde el televisor, como ocurre hoy por hoy, ante la miseria material y no material que aparece como mayoritaria.

Este flagelo del suicidio, que uno siente, desde su condición de ciudadano de a pie, como constitutivo, casi, de la idiosincrasia del ser nacional, ha visto multiplicarse, dramáticamente, por tres, su número, en los últimos años ante el silencio más lamentable que pedir se pueda.

Parece ser que ello está por cambiar. El Doctor Bonilla adujo que está pronto un decreto del Ejecutivo reglamentando y aggiornando el seguimiento de este como de otros factores que hacen a la salud y los riesgos que su descuido provoca, en la conjunción que deben tener distintos pero complementarios actores sociales, en diferentes reparticiones. Esperamos, pues, su promulgación y normatización para darle la mayor difusión.

En lo que al Ministerio del Interior refiere, parece existir, porque no fue proporcionada ni copia ni vía de acceso al mismo, un elogiable estudio sociológico sobre el tópico que, vale decir, ofrecemos difundirlo sin precondición alguna.

Volvamos a la intervención del Ministro de Educación y Cultura, a todas luces la oratoria más densa en lo conceptual, con una receptividad muy importante en la noche de la inauguración de este evento tan necesario como premonitorio de mejores tiempos en nuestro país, donde los temas comiencen a tratarse públicamente y no a esconderse o encajonarse (no quisiéramos referirnos al SIDA y el abandono público que parece ser se ha hecho del mismo, en su difusión como en su prevención sistematizada).

Dijo Guzmán que se requiere, recordando la weltanschaung alemana, es decir, el “modo de ver el mundo”, una “cultura de lo interno”, imprescindible en la educación. Que sea esta una introspección y que lleve a un autoconocimiento, citando a Bachelard.

Apeló a una visión que permita unificar las zonas fronterizas, de forma tal que la cultura general –esa misma cultura general, alegamos nosotros, tan castigada y jaqueada por los yuppies que durante estos últimos lustros quisieron apelaron a la “practicidad” en la enseñanza, al “alto valor” de la eficacia y la “preparación para el mercado”, del beneficio de “lo concreto”, etc.

Entonces, dijo el Ministro, que la cultura general le permita a un profesional saber otras cosas en lugar de quedar confinado y angostado, agregamos, a una sola capacitación.

“Un hombre no es sólo tecnología”, dijo Guzmán, en lo que fue, reiteramos, una estupenda intervención, agregando que: “El Uruguay tiene que estar maduro para el salir a construir su propia respuesta filosófica ante la vida”, agregó el catedrático que todo alumno quisiera tener como tutor en sus estudios de vida. Mencionó, entre otros, a Isidro Más de Ayala como alguna de sus obras en defensa y respaldo de sus dichos que, digámoslo sin miramientos, no precisaban ménsula alguna porque el hombre que ocupa tal Cartera sabe y más que saber, hace lo que sabe.

Pero el asunto era y es el suicidio. Para ello, para adentrarnos en este flagelo tan especial, de mil rostros, podríamos decir pues es tanto causa como efecto, consultamos al Presidente del evento, al Doctor Paulo Alterwain.

Entrevista al Doctor Paulo Alterwain

HV - Doctor, ¿Cuál es la génesis y el sentido de este evento?

PA - La génesis no es la génesis de hace pocos días sino una génesis que lleva más de cuarenta años. Creo que lo que ha decidido realmente modificar en algo con el aporte del sector privado, la situación nacional es que el fenómeno no se resuelve por más que los profesionales hagamos el esfuerzo, no se resuelve el fenómeno por más que la gente se reúna y discuta el congreso, sino que esto necesita tener: política de Estado, estrategias nacionales y planes.

Y, de alguna forma, creo que esta primera iniciativa, que es un encuentro participativo comunitario, donde hemos tenido la presencia y compromiso de tres Ministerios, si bien ya tenía la declaración de interés nacional de la Presidencia de la República, y tenía también la declaración de interés de cinco Ministerios, pero la presencia del Ministro de Salud Pública, su permanencia durante el acto, la del Ministro del Interior y su permanencia, como así también la presencia y una excelente, y maravillosa, intervención del Ministro de Educación y Cultura, nos está demostrando el compromiso del Gobierno, ya, con los pequeños productos, con los medianos productos que surgen, que este encuentro participativo va a ser escuchado.

Sabemos que no es posible, el fenómeno es muy complejo, que no es posible encontrar una solución radical a esto, pero tampoco podemos permitir, como se está mostrando hoy aquí haya una triplicación del problema en tres años, que ya venía con una media alta por encima de Sudamérica, y que, por otro lado, nosotros no podamos, de alguna forma, tener mejor calidad de prevención, mejor calidad de atención, cuando ya el suicidio está en curso, y que no tengamos protección para la población.

Porque no podemos adjudicarlo a que todo es a resolver individualmente, o que su familia debe resolver. Creo que el país tiene que tener más disposición y preparación para estas cosas. Y tenemos calidad de profesionales, calidad de técnicos, entonces aprovechémoslos.

HV – Un problema como el suicidio que, para un lego, resulta endémico, es el disparador, así uno lo piensa, el disparador de otros grandes problemas como ser violencia doméstica, una cantidad de situaciones que están siendo atendidas, estudiadas, analizadas. Y yo creo, con todo respeto, lo más importante, como decía Nietzsche, el asunto está en levantar los grandes problemas cotidianos que permanecen tirados en la calle y nadie los levanta. Eso problemas que a veces hacen mal olor.

PA – Yo creo que el suicidio puede ser parte de los problemas familiares, pero también puede surgir de los problemas familiares. Puede surgir de problemas laborales, de problemas económicos, pero nunca hay una relación, siempre, causa-efecto directa, sino que hay todo un marco de vulnerabilidad, todo un marco de situaciones de riesgos que están pero, la eclosión del suicidio no siempre es por una enfermedad psiquiátrica. La gente está un poco a la espera de que se le de la respuesta psiquiátrica, la gente pensando que solamente la depresión, la depresión endógena, la depresión mayor, los pacientes ciclotímicos hoy día, los pacientes ciclantes, no son únicamente los que se van. Son pacientes que sí, hay pacientes psiquiátricos que hacen como complicación a una decisión suicida, pero la mayor parte de los suicidios responden a otras patologías de tipo psicosocial complejas donde está en juego la personalidad. Pero también están en juego una serie de factores que son contextuales, algunos circunstanciales y otros no. Entonces, hay gente que se suicida por amor, hay gente que se suicida por honor, por problemas económicos, laborales, una serie de circunstancias.

Hay que estar más atentos a que esto es de una complejidad, pero que se puede llegar a una prevención y producirse una mejora sensible.-


hectorvalle@adinet.com.uy