viernes, 25 de abril de 2008

FW: EXCLUCIO ALGO PARA APRENDER

Mensaje Publicado en
http://forodeleydelacoso.blogspot.com/
Muchas Gracias por tu continuo aporte
_____________________________________________________________

Mensaje enviado por

The image

"No hay normas.
Todos los hombres son excepciones
a una regla que no existe"
Fernando Pessoa (1888-1935)
poeta protugués"

ASOCIACIÓN PRO LEY DE ACOSO

http://proyectodeleydeapla.blogspot.com/

Difundir y promulgar esta Ley es TAREA DE TODOS

ATENCIÓN TÉCNICO PROFESIONAL PERMANENTE:
Celular 094585316 – Teléfono 5982 4809636
aplauruguay@hotmail.com

http://aplauruguay.files.wordpress.com/





 Date: Fri, 25 Apr 2008 12:30:34 -0300
 From: raulalayon@adinet.com.uy
 To:
 Subject: EXCLUCIVO ALGO PARA APRENDER
 
 Sr Raul Alayon
 Movimiento Uruguayo de los sin techo
 Grito de los excluidos del Uruguay

 Presente

 Los excluidos de la tierra no tienen lugar fijo en la geografía  urbana. A veces ocupan el propio centro de la ciudad, abandonado por la  huida metropolitana de los más ricos; otros están asentados en barrios  periféricos de difícil entrada, arrasados por el paro y el desarraigo,  y otros en bolsas ocultas de infla vivienda.

 El proceso imparable de urbanización mundial trae consigo la secuela  de los asentamientos ilegales: favelas, bidonvilles, villas miseria,  ranchitos, chabolas? Muchos nombres para una realidad universal que en  las megalópolis tiene, por su magnitud, difícil solución. En las grandes ciudades parece algo más abarcable. Madrid tiene abierto el  frente de la Cañada Real, donde, mientras se ejecutan algunos derribos, se están empezando a valorar fórmulas parecidas a las que el gobierno municipal de Luis Conde inició años atrás en las favelas Río de  Janeiro, legalizando la propiedad o concesionando los terrenos a sus  ocupantes. También hay una modalidad de ¿chabolismo? interior: los  barrios antiguos marginalizados. En la Ciutat Vella de Barcelona se  practicó con bastante acierto en los noventa el llamado esponjamiento urbanístico, derribando edificios ruinosos para crear plazas y jardines  y renovando las zonas más densas y degradadas. En el barrio de la Ribera ha funcionado bien, pero hay un sector del Raval donde no ha  sido posible erradicar la droga y la prostitución, que siguen siendo fuente de conflictos cotidianos.

 La ciudad como instituto político, como entramado social y económico, no puede tolerar que haya ciudadanos dispuestos a encapsular a los  excluidos en guetos aislados e ignorados, pero tampoco puede admitir la  autoexclusión de aquellos otros que quieren estar al margen de la  sociedad para sacar partido a lo que se ha dado en denominar  narcochabolas. La ciudad irradia contagio positivo o negativo. La  urbanización, los equipamientos, el trabajo con las asociaciones de  base y los mediadores sociales, propician un efecto positivo sobre el  entorno. Por el contrario, cuando un sector se queda a oscuras, sumido en el abandono, los efectos adversos se multiplican.
 
 En Galicia muchas de las antiguas bolsas de infravivienda se fueron erradicando con el trabajo constante, arduo y eficaz de los servicios de bienestar social y el compromiso y responsabilidad de las comunidades gitanas. Sin embargo, hay todavía tres mil familias de chabolistas.

 Para que la acción sea efectiva, los poderes públicos tienen que disponer de información fiable y actualizada del estado de la infravivienda y meterse de lleno en el problema. Lo eficaz es actuar en el seno de la administración con comisiones específicas,desarrollando un trabajo transversal entre departamentos jurídicos, urbanísticos, infraestructurales, sociales, donde se analicen los procesos de realojo e inserción, y cooperar con los organismos civiles que actúan sobre el terreno. Cuando se trata con reductos de chabolismo, hay que discernir con certeza lo que es droga y delincuencia de lo que no lo es. Cuando lo es, es el momento de apoyar la asistencia social con las medidas policiales y judiciales proporcionadas, caso por caso; y cuando no, debe procederse a la inserción paulatina, familia por familia, en el tejido urbano a través del pacto ciudadano que consiste en facilitar trabajo y vivienda y exigir escolarización y respeto a las normas de convivencia.

 El silencio es la otra pieza fundamental. En el trabajo social el silencio empieza ya por cosas tan sencillas como evitar que el político de turno se exhiba ante los medios junto a los discapacitados o repartiendo regalos de Reyes en los hospitales, acciones de réditos electorales apetecidos por todos. Silencio también desde el lado de los medios de comunicación, ya que irrumpir micrófono en ristre en el seno de un conflicto es el medio seguro para enconar las expresiones verbales e incluso físicas de las peores pasiones.
 
 Tras las largas semanas de contienda en O Vao y Penamoa, hay una pauta de trabajo que se repite como denominador común, y que la concejala coruñesa Silvia Longueira ha reclamado con firmeza: luz y silencio. Es posible que los poblados de transición sean hoy por hoy la solución, pero con las ideas claras para percibir lo que es de justicia y con la condición de la transitoriedad, porque, como la experiencia en las ciudades nos enseña, la mejor fórmula de inclusión es la convivencia diversa en calles y viviendas.
 




Express yourself instantly with MSN Messenger! MSN Messenger