lunes, 11 de febrero de 2008

¿QUÉ TAL ESTO?

SYDNEY, dic 28 (Sun Times) - El primer ministro australiano, John Howard, dijo el miércoles a los musulmanes que quieran vivir bajo la Sharia islámica que se marchen de Australia, en momentos en que el gobierno se encuentra aislando a posibles grupos radicales que podrían lanzar ataques terroristas contra el pueblo de esa isla-continente en un futuro.

Asimismo, Howard despertó la furia de algunos musulmanes australianos cuando dijo que le ha dado todo su apoyo a las agencias de contrainteligencia australianas para espiar a las mezquitas que hay en la nación. 'Los que tienen que adaptarse al llegar a un nuevo país son los inmigrantes, no los australianos', expresó con firmeza el mandatario. 'Y si no les gusta, que se vayan. Estoy harto de que esta nación siempre se esté preocupando de no ofender a otras culturas o a otros individuos.

Desde el ataque terrorista en Bali, hemos experimentado un incremento de patriotismo entre los australianos'. 'Nuestra cultura se ha desarrollado sobre siglos de luchas, pruebas y victorias de millones de hombres y mujeres que vinieron aquí en busca de libertad', agregó Howard.

'Aquí hablamos inglés fundamentalmente', dijo el primer ministro en un momento de su enérgico discurso. 'No hablamos árabe, chino, español, ruso, japonés ni ninguna otra lengua. Por lo tanto, si los inmigrantes quieren convertirse en parte de esta sociedad, ¡que aprendan nuestro idioma!'

El mandatario continuó diciendo que la mayoría de los australianos son cristianos. 'Esto no es un ala política ni un juego político. Se trata de una verdad, de hombres y mujeres cristianos que fundaron esta nación basados en principios cristianos, lo cual está bien documentado en todos nuestros libros. Por lo tanto, es completamente adecuado demostrar nuestra fe cristiana en las paredes de las escuelas. Si Cristo les ofende, entonces le sugiero que busquen otra parte del mundo para vivir, porque Dios y Jesucristo son parte de nuestra cultura'. 'Toleraremos vuestras creencias, pero tienen que aceptar las nuestras para poder vivir en armonía y paz junto a nosotros', advirtió Howard. 'Este es nuestro país, nuestra patria, y estas son nuestras costumbres y estilo de vida.

Permitiremos a todos que disfruten de lo nuestro, pero cuando dejen de quejarse, de lloriquear y de protestar contra nuestra bandera, nuestro compromiso nacionalista, nuestras creencias cristianas o nuestro modo de vida.

Les recomiendo encarecidamente que aprovechen la gran oportunidad de libertad que tienen en Australia. ¡Aquí tienen el derecho de irse a donde más les convenga!' '

A quienes no les guste cómo vivimos los australianos', prosiguió Howard. 'Tienen la libertad de marcharse. Nosotros no los obligamos a venir. Ustedes pidieron emigrar aquí, así que ya es hora de que acepten al país que los aceptó'.

**** "Olvida el Primer Ministro australiano que cuando ellos llegaron hace pocos siglos a esa isla, en calidad de presidiarios, esta no se hallaba deshabitada. Lejos de adaptarse a las costumbres y estilo de vida de los nativos de ese continente ellos impusieron el inglés, el cristianismo y esas otras cosas de las que ahora se siente orgulloso y considera auténticamente australianas. Si estas no les gustaban porque no se marcharon a Inglaterra nuevamente como ahora pide a los inmigrantes de otras culturas.

No todo creyente musulmán es un terrorista ni todo cristiano es un inquisidor ni un cruzado. Su actitud me parece un acto de intolerancia injustificable y discriminatorio con los pueblos Indigenas de Australia y con los migrantes de otras culturas. No debería levantar mucho la voz si conociese su propio caso. este fundamentalista que desconoce la riqueza de construir una sociedad polifónica.

Un calido saludo wayuu". Weilder Guerra Curvelo, líder wayuu. Premio de Antropología 2001

COLETILLA.- El mismo comentario cabe, a propósito de la política segregasionista y antiinmigratoria de Bush (remember el muro de la infamia que se erige entre los EEUU y México, después que le cercenaron parte importante de su territorio), pues los Estados Unidos al igual que Australia es un país de inmigrantes, que tampoco llegaron pidiéndole permiso ni fueron ellos lo que se adaptaron al llegar a esas "nuevas" tierras, como tampoco se dieron el trabajo de aprender la lengua de los aborígenes. Y ni qué hablar de sus creencias religiosas, que también fueron proscritas y avasalladas. En este caso, como en el de Australia, los nativos fueron reducidos cuando no exterminados en nombre de la fé. Para no hablar de la invasión a Irak, a donde no llegaron a aprender su idioma ni han respetado sus creencias religiosas; hoy es un país que está bajo la férula de su ocupación, basada en un sartal de mentiras.
Amylkar D. Acosta M